Durante el taller “Desarrollo territorial e innovación” se planteó el reto de generar mayores oportunidades de empleo, emprendimiento e innovación para retener el talento joven en la región.
Lima, 19 de agosto de 2026.-
Cajamarca enfrenta el desafío de generar mayores
oportunidades para sus jóvenes y fortalecer sus capacidades para aprovechar el
potencial económico de la región. Actualmente, solo el 15% de su población cuenta
con estudios superiores, frente al 35% señalado como referencia nacional, según se
expuso durante el taller “Desarrollo territorial e innovación”, realizado en el marco del
GESS 2026.
El caso fue presentado por Ana Cecilia Angulo, directora general del Centro
Ecuménico de Promoción y Acción Social (CEDEPAS Norte), quien puso sobre la
mesa la necesidad de crear condiciones que permitan que el talento joven encuentre
oportunidades para estudiar, innovar, emprender y desarrollarse profesionalmente en
Cajamarca.
Durante su intervención se señaló que la región ha experimentado una importante
salida de población. Más de 700 mil personas nacidas en Cajamarca han migrado
hacia otras regiones o ciudades, mientras la población actual bordea el millón y medio
de habitantes.
Convertir recursos en oportunidades
Cajamarca cuenta con importantes recursos naturales y potencial minero, turístico y
energético. Sin embargo, uno de sus principales desafíos consiste en lograr que esa riqueza se traduzca en mayores oportunidades de desarrollo para su población, especialmente para las nuevas generaciones.
En ese contexto, el reto planteado durante el taller fue identificar cómo convertir a
Cajamarca en un territorio capaz de generar empleo, mejores ingresos, innovación y
emprendimiento, estableciendo un vínculo más directo entre sus recursos y las
oportunidades disponibles para los jóvenes.
Asimismo, se advirtió que la región enfrenta limitaciones para consolidar un
ecosistema que promueva y sostenga la innovación, no solamente desde el ámbito
tecnológico, sino también desde la innovación social.
Los asistentes al taller trabajaron en grupos para analizar esta problemática y
proponer soluciones viables, que posteriormente fueron contrastadas con la
experiencia de los especialistas vinculados a cada territorio.
El ejercicio formó parte de la metodología participativa del taller “Desarrollo territorial e
innovación”, que abordó también casos de Loreto, Moquegua y Apurímac, con el
objetivo de construir alternativas frente a desafíos concretos de las regiones.




