La estrategia de la compañía combina el crecimiento de la producción, la ampliación
de recursos y una futura expansión para consolidar una operación de largo plazo.
Lima, 05 de agosto de 2026.-
Quilla Resources consolida una nueva etapa de crecimiento de la mina Chapi con una estrategia que combina el incremento de la producción hasta alcanzar su máxima capacidad instalada, el desarrollo de nuevos
recursos y la preparación de una futura expansión que podría iniciar su construcción
hacia finales de 2029, informó Víctor Gobitz, CEO & presidente de la compañía,
durante una entrevista concedida al Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP),
tras su participación en el Desayuno Empresarial.
Producción en crecimiento
Desde el reinicio de operaciones en febrero de este año, Chapi ha incrementado
sostenidamente su producción de cátodos de cobre.
«Empezamos a producir en febrero 62 toneladas de cátodos de cobre y hemos ido
escalando. Hoy estamos en niveles de 400 toneladas al mes y probablemente en
agosto estaremos superando las 500 toneladas», señaló Gobitz.
El objetivo de la compañía es alcanzar su capacidad nominal antes de finalizar el año,
equivalente a aproximadamente 900 toneladas mensuales de cátodos de cobre, con
una pureza de 99.999%, que actualmente se exportan a Corea del Sur a través del
puerto de Matarani.
Exploración para una operación de largo plazo
El yacimiento de Chapi también está asociado a la falla regional Incapuquio, que
alberga uno de los distritos cupríferos más importantes del Perú.
Por el momento, Quilla desarrolla una campaña de perforación de más de 30,000 ml
para ampliar la vida útil de Chapi, enfocada en los horizontes superiores de cobre
lixiviable (zona supérgena).
«Cuando uno mira en perspectiva desde Cuprita, Atahualpa, Pampa Negra y
Candelaria, estamos hablando de un corredor de más de cuatro kilómetros de longitud
y un ancho de un kilómetro», sostuvo el ejecutivo.
Gobitz explicó que la información obtenida permitirá optimizar el diseño de la futura
expansión y fortalecer la base de recursos minerales del proyecto.
«Creemos que vamos a conseguir un caso de negocio de más de diez años como
productores de cátodos de cobre», refirió.
La siguiente etapa: la expansión de Chapi
Como parte de su hoja de ruta de crecimiento, Quilla prepara la modificación de su
instrumento ambiental, que espera presentar durante 2027, para desarrollar una
expansión brownfield sobre la actual huella operativa de la mina; y alcanzar una
capacidad productiva anual, de 30,000 toneladas de cátodos de cobre.
Según explicó Gobitz, este diseño aprovecha la infraestructura existente y minimiza
impactos ambientales adicionales, lo que permitiría facilitar el proceso de evaluación
por parte de las autoridades.
De cumplirse el cronograma previsto, la compañía espera obtener la aprobación
ambiental durante 2028, gestionar las autorizaciones de construcción en 2029 e iniciar
las obras hacia finales de ese mismo año.
«Podríamos, de manera muy ambiciosa, empezar la construcción hacia finales de 2029.
Puede ser un proyecto fast track muy relevante para el crecimiento de la
producción de cobre en el Perú», detalló.
Finalmente, Gobitz señaló que el principal desafío se encuentra en el desarrollo de
una ingeniería robusta que permita agilizar el proceso regulatorio manteniendo los
altos estándares ambientales del proyecto.




